México hunde el “Onjuku” frente a Tamaulipas y convierte un viejo buque japonés en apuesta ambiental del Golfo

Redacción

Imagen: Gobierno del Estado de Tamaulipas
  • El hundimiento controlado fue transmitido en vivo durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum
  • Se busca recuperar biodiversidad, fortalecer la pesca y detonar el turismo de buceo en el Golfo de México

Ciudad de México.— En una maniobra seguida en vivo desde Palacio Nacional durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el exbuque japonés “Onjuku” desapareció este miércoles bajo las aguas del Golfo de México, frente a las costas de Tamaulipas, como parte de una estrategia ambiental y turística impulsada por el Gobierno federal y la Secretaría de Marina.

El hundimiento controlado, realizado mar adentro frente a Tampico, marcó el arranque formal del Sistema Arrecifal Artificial de Tamaulipas, un proyecto que busca transformar embarcaciones fuera de operación en refugios marinos capaces de regenerar ecosistemas dañados y atraer nuevas actividades económicas vinculadas al buceo y la pesca sustentable.

Durante el enlace difundido en la llamada “Mañanera del Pueblo”, autoridades navales detallaron que el “Onjuku”, una embarcación de investigación oceanográfica donada por Japón, fue preparada durante meses para garantizar un hundimiento seguro y ambientalmente controlado. El casco fue limpiado de residuos contaminantes y acondicionado para funcionar como hábitat artificial para especies marinas del Golfo.

Las imágenes del momento exacto en que el buque comenzó a inclinarse hasta desaparecer bajo el agua fueron transmitidas en vivo. Desde Palacio Nacional, Sheinbaum siguió la maniobra mediante enlace remoto y destacó que este tipo de proyectos combinan restauración ecológica, protección de la biodiversidad y desarrollo económico regional.

El Gobierno federal sostiene que el nuevo arrecife artificial permitirá crear zonas de refugio para peces y otras especies marinas afectadas por años de presión pesquera y deterioro ambiental en el Golfo de México. Además, se prevé que la estructura sumergida impulse el turismo de inmersión y actividades náuticas en la región tamaulipeca.

El hundimiento del “Onjuku” se suma a otras acciones similares promovidas recientemente por la administración federal. Apenas en febrero pasado, la presidenta Sheinbaum presenció en Guaymas, Sonora, la inmersión controlada de una embarcación de la Marina para ampliar un corredor arrecifal artificial y un museo subacuático.

Especialistas consultados por distintos medios señalaron que este tipo de estructuras pueden convertirse, con el tiempo, en auténticos oasis biológicos submarinos, siempre que existan monitoreos permanentes y controles ambientales estrictos. En el caso del “Onjuku”, autoridades mexicanas aseguran que la operación cumplió protocolos internacionales para evitar riesgos ecológicos en la zona.