Encontronazo entre la CNN y Omar García Harfuch

Redacción

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana desmiente reportes sobre supuesta intervención encubierta de la CIA en la muerte de dos presuntos integrantes del Cártel de Sinaloa

Ciudad de México.- El Gobierno de México, a través del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, rechazó de manera categórica la versión difundida en un reportaje difundido por CNN y retomado posteriormente por diversos medios sobre una presunta intervención de la CIA en la explosión de una camioneta ocurrida en Tecámac, Estado de México, donde murieron dos hombres identificados como supuestos integrantes del Cártel de Sinaloa.

La polémica surgió luego de un reportaje retomado por diversos medios mexicanos, en el que se señalaba que dicha agencia de inteligencia estadounidense, a través de su unidad de élite Ground Branch, habría participado indirectamente en operaciones encubiertas contra objetivos del narcotráfico en territorio mexicano.

De acuerdo con la información difundida, el caso bajo mayor atención es la explosión registrada en marzo de 2026 cerca del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), donde fallecieron Humberto Rangel Muñoz y Francisco Efraín Beltrán de la Peña, alias “El Payín”.

La versión citada por CNN sostenía, con base en fuentes anónimas, que el estallido no habría sido accidental y que un artefacto explosivo presuntamente habría sido colocado dentro del vehículo como parte de una operación ligada a inteligencia estadounidense.

Ante ello, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, negó públicamente cualquier participación de agencias extranjeras en acciones operativas dentro del país y sostuvo que México no permite operaciones “letales, encubiertas o unilaterales” de gobiernos extranjeros en su territorio.

La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) también rechazó la versión y calificó el reportaje como “falso y sensacionalista”, mientras que autoridades mexiquenses negaron haber confirmado la existencia de explosivos colocados dentro de la unidad.

El caso elevó la tensión en torno a la cooperación bilateral en materia de seguridad entre México y Estados Unidos, en medio de crecientes presiones de Washington para endurecer el combate contra los cárteles del narcotráfico.