Redacción
La expresidenta chilena sostuvo reuniones con la mandataria mexicana y el canciller Roberto Velasco, en el marco de su candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas
La expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, realizó una visita a México en la que sostuvo encuentros con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y con el canciller Roberto Velasco Álvarez, en medio de los esfuerzos internacionales para impulsar su candidatura a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Tras la reunión celebrada en Palacio Nacional este viernes, Sheinbaum reiteró públicamente el respaldo del Gobierno de México a Bachelet y destacó su trayectoria política e internacional.
“Recibí a Michelle Bachelet. Una mujer brillante, dos veces presidenta de Chile, promotora de la paz con desarrollo y justicia”, escribió la mandataria mexicana en sus redes sociales, donde recordó que México ya había anunciado meses atrás su apoyo para que la exmandataria chilena encabece la ONU.
El encuentro fue difundido por Presidencia mediante fotografías oficiales y mensajes centrados en el respaldo diplomático de México a la candidatura de Bachelet.
Posteriormente, la ex alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sostuvo una reunión con el canciller Roberto Velasco, quien señaló que dialogaron sobre los desafíos actuales del sistema internacional y la importancia del multilateralismo.
La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que durante el encuentro abordaron temas relacionados con el fortalecimiento de la ONU, el respeto al derecho internacional y la necesidad de impulsar una agenda global enfocada en la paz y el bienestar de los pueblos.
Aunque Bachelet no realizó declaraciones extensas a medios mexicanos durante la visita, en sus encuentros privados agradeció el respaldo del Gobierno mexicano y ha sostenido previamente que la ONU requiere “liderazgos comprometidos con la cooperación internacional y los derechos humanos”.
La visita ocurre en un contexto internacional relevante para la candidatura de la expresidenta chilena, luego de que el gobierno de Chile retirara oficialmente su apoyo tras el cambio político en ese país.
Ante ese escenario, México y Brasil se han convertido en los principales impulsores de la aspiración de Bachelet para dirigir Naciones Unidas, respaldo que analistas consideran de peso geopolítico por la influencia diplomática de ambas naciones en América Latina.
Diversos observadores también han señalado la afinidad política e ideológica entre Sheinbaum y Bachelet, ambas identificadas con gobiernos progresistas y con una agenda centrada en el multilateralismo, la justicia social y el fortalecimiento de organismos internacionales.









