La exministra se incorporó como socia a Holland & Knight, despacho que representa a inversionistas privados en un arbitraje internacional activo contra el Estado mexicano.
Redacción
A menos de un año de dejar la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Margarita Ríos-Farjat se incorporó como socia de Holland & Knight, firma internacional de abogados que actualmente representa a inversionistas privados en un arbitraje contra el Estado mexicano.
Holland & Knight anunció el 18 de junio pasado la incorporación de la exministra como socia en sus oficinas de Ciudad de México y Monterrey. Sin embargo, el propio despacho informó que Ríos-Farjat se había integrado seis meses antes, por lo que su llegada ocurrió pocos meses después de concluir su periodo en la Corte.
Ríos-Farjat fue ministra de la SCJN de diciembre de 2019 a agosto de 2025. Su nombramiento originalmente concluía en 2034, pero dejó el máximo tribunal con la entrada de la nueva integración derivada de la reforma judicial. Antes de llegar a la Corte fue jefa del Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Su incorporación implica el paso de una de las posiciones de mayor responsabilidad dentro del sistema de justicia mexicano a una firma privada que asesora a empresas en regulación gubernamental, controversias y arbitrajes y que actualmente representa a inversionistas en un procedimiento internacional contra México.
Litigio activo contra México
Uno de los casos es Finley Resources Inc., MWS Management Inc. y Prize Permanent Holdings, LLC contra los Estados Unidos Mexicanos, registrado ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) como caso ARB/21/25.
Holland & Knight representa a las empresas demandantes en el procedimiento, mientras que México figura como Estado demandado.
La controversia se relaciona con inversiones y contratos vinculados con actividades de Pemex Exploración y Producción.
El arbitraje permanece activo. Durante 2026 se han registrado nuevas actuaciones procesales: en febrero se celebró una audiencia relacionada con la cuantificación de daños y el 22 de mayo el tribunal resolvió una segunda solicitud de medidas provisionales presentada por las demandantes.
El procedimiento permite establecer que Holland & Knight no sólo cuenta con antecedentes de representación de empresas frente al Gobierno mexicano, sino que actualmente mantiene representación de inversionistas privados en un arbitraje internacional contra el Estado mexicano.
No existe, sin embargo, evidencia pública de que Ríos-Farjat participe personalmente en este procedimiento, por el momento. La representación corresponde a abogados de Holland & Knight y la condición de socia de la exministra no permite atribuirle las actuaciones realizadas por otros integrantes del despacho.
De juzgar controversias a la asesoría privada
La propia Holland & Knight destaca la experiencia de Ríos-Farjat en derecho constitucional, fiscal y regulatorio.
Según su perfil profesional en el despacho, su práctica comprende regulación gubernamental, controversias fiscales, regulación financiera, arbitraje, insolvencia, cooperación judicial internacional y controversias comerciales complejas.
El cambio ocurre después de que durante casi seis años Ríos-Farjat formara parte del máximo tribunal constitucional del País, encargado de resolver controversias relacionadas con leyes, actos de autoridad y derechos de particulares.
Antes de incorporarse a la Corte también ocupó otro puesto relevante dentro del Estado mexicano: fue jefa del SAT al inicio del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Holland & Knight hizo pública su incorporación en junio de 2026, pero Luis Rubio, socio ejecutivo de la oficina de Ciudad de México, informó entonces que Ríos-Farjat llevaba ya seis meses integrada al despacho.
Tiene restricciones como exministra
La incorporación de Ríos-Farjat a Holland & Knight no implica por sí misma una violación de la Constitución.
El artículo 101 constitucional establece que durante los dos años posteriores a su retiro, quienes hayan ocupado el cargo de ministro de la Suprema Corte no pueden actuar como patronos, abogados o representantes en procesos ante órganos del Poder Judicial de la Federación.
La restricción no establece una prohibición general para que una exministra se incorpore a un despacho privado durante ese periodo.
Hasta ahora no existe evidencia pública de que Ríos-Farjat haya comparecido como abogada, patrona o representante ante órganos del Poder Judicial federal después de abandonar la Suprema Corte.
El arbitraje de Finley Resources, MWS Management y Prize Permanent Holdings contra México se desarrolla, además, ante el CIADI, un organismo internacional, y no ante un órgano del Poder Judicial de la Federación.
De la Corte a una firma con controversias contra el Estado
La trayectoria reciente de Ríos-Farjat muestra así una transición directa del servicio público a la práctica jurídica privada.
Hasta agosto de 2025 integró la Suprema Corte; pocos meses después se incorporó como socia de una firma internacional cuya práctica comprende regulación gubernamental, arbitraje y controversias y que actualmente representa a inversionistas privados en un procedimiento internacional contra México.
La incorporación es legal mientras se respeten las restricciones constitucionales aplicables a los exministros.
Tampoco existe evidencia de que Ríos-Farjat intervenga personalmente, hasta este momento, en el arbitraje contra México.
Aunque su incorporación al despacho no contraviene por sí misma las restricciones constitucionales para exministros, su paso en cuestión de meses del máximo tribunal del País a una firma que litiga contra el Estado mexicano abre un cuestionamiento sobre la pertinencia ética de ese tránsito entre la función judicial y la representación de intereses privados.
¿Es éticamente pertinente que quien hasta hace pocos meses integraba el máximo tribunal del País se incorpore como socia a una firma que litiga contra el Estado mexicano?









