Redacción
La Cancillería mexicana exige a Washington cooperación equitativa y advierte que no procederá con extradiciones sin pruebas formales ni apego pleno al tratado bilateral
Durante declaraciones realizadas en el contexto de la creciente tensión bilateral por investigaciones relacionadas con presuntos vínculos de funcionarios mexicanos con el narcotráfico, Velasco aseguró que Washington tampoco ha respondido con reciprocidad a las peticiones mexicanas.
“México también ha solicitado extradiciones y cooperación judicial. Ninguna de las 269 solicitudes ha sido completamente atendida”, sostuvo el funcionario federal.
El canciller señaló además que en al menos 36 casos las autoridades estadounidenses rechazaron las solicitudes mexicanas o exigieron información adicional para continuar los procedimientos.
Las declaraciones se producen en medio de la controversia generada por las solicitudes de detención provisional con fines de extradición impulsadas desde Estados Unidos contra figuras políticas de Sinaloa, entre ellas el exgobernador Rubén Rocha Moya.
De acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores, las autoridades estadounidenses no han entregado hasta ahora pruebas suficientes que sustenten algunas de las acusaciones planteadas públicamente, por lo que México ha solicitado formalmente evidencia mediante notas diplomáticas.
Velasco subrayó que el gobierno mexicano no actuará con base en presiones mediáticas ni señalamientos políticos sin respaldo jurídico.
“La cooperación internacional debe darse dentro del marco legal y con pleno respeto al debido proceso”, enfatizó.
La postura del gobierno federal ocurre en un momento particularmente sensible de la relación bilateral en materia de seguridad, narcotráfico y combate al crimen organizado, áreas en las que históricamente ambos países han mantenido mecanismos de colaboración estrecha, pero también episodios recurrentes de fricción diplomática.
Analistas consideran que el mensaje enviado por la Cancillería busca marcar una posición de mayor firmeza frente a Washington y responder a las presiones políticas derivadas de investigaciones estadounidenses sobre actores políticos mexicanos.
Por su parte, sectores críticos sostienen que el endurecimiento del discurso podría incrementar la tensión entre ambos gobiernos en un momento clave para la cooperación bilateral.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha respaldado públicamente la posición de la Cancillería y reiteró que cualquier procedimiento deberá sustentarse en pruebas formales y apegarse estrictamente al tratado de extradición vigente entre México y Estados Unidos.









