Más de 73,000 muertos, el 81% de las estructuras de Gaza dañadas y una reconstrucción valuada en 71,000 millones de dólares: así documentan la ONU y el Banco Mundial la campaña militar israelí, sostenida con apoyo de Washington.
Redacción / Hidalgo News
Ciudad de México, jueves 6 de agosto de 2026.- Hoy Japón conmemora el 81º aniversario del bombardeo atómico estadounidense sobre Hiroshima. La ceremonia en el Parque Conmemorativo de la Paz reunió a unas 50,000 personas, entre ellas representantes de aproximadamente 120 países y regiones, incluidos Estados Unidos e Irán, según reportó la agencia AP. A las 8:15 de la mañana —la hora exacta en que un bombardero B-29 estadounidense lanzó la bomba en 1945— se guardó un minuto de silencio mientras sonaba la campana de la paz.
Ocho décadas después de que Estados Unidos introdujera la destrucción masiva de población civil como instrumento de guerra moderna, organismos de la ONU, tribunales internacionales y organizaciones de derechos humanos documentan un patrón que activistas, académicos y algunos supervivientes de la bomba atómica comparan directamente con lo ocurrido en Hiroshima y Nagasaki: la campaña militar israelí en la Franja de Gaza, sostenida durante casi tres años con financiamiento y armamento estadounidense.
Lo que dijo Hiroshima hoy
En su declaración de paz, el alcalde de Hiroshima, Kazumi Matsui, advirtió que restar importancia a la inhumanidad de las armas nucleares y aceptar el uso de la fuerza conlleva el riesgo de ciclos de represalias violentas que podrían desembocar en «otro Hiroshima o Nagasaki». Matsui criticó a los líderes políticos que aún consideran la disuasión nuclear un enfoque realista.
La primera ministra japonesa Sanae Takaichi, en su primera aparición en la ceremonia como jefa de gobierno, reiteró que Japón mantiene sus Tres Principios No Nucleares (no poseer, no producir y no permitir el ingreso de armas nucleares), pero —según reportó The Japan Times— evitó comprometerse explícitamente a mantenerlos en el futuro, dejando la puerta abierta a una posible revisión en el marco de la actualización de la estrategia de seguridad nacional de Japón, prevista para antes de que termine 2026. Encuestas recientes muestran que más de dos tercios de los japoneses respaldan mantener esos principios sin cambios.
La bomba de 1945: la referencia histórica
La bomba lanzada sobre Hiroshima («Little Boy») equivalió a entre 13,000 y 15,000 toneladas de explosivos, y mató a un estimado de 140,000 personas, contando muertes inmediatas y por radiación en los meses posteriores. Tres días después, el 9 de agosto de 1945, la bomba sobre Nagasaki mató a otras 70,000-74,000 personas; el próximo domingo 9 de agosto de 2026 se cumplirán 81 años de ese segundo ataque. Japón se rindió el 15 de agosto de 1945, poniendo fin a la Segunda Guerra Mundial.
Hoy sobreviven unos 91,000 hibakusha (sobrevivientes de la bomba atómica), unos 8,000 menos que hace un año, con una edad promedio que supera ya los 86 años, según el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón.
El comparativo: lo que documentan la ONU y organismos de derechos humanos sobre Gaza
Tonelaje de explosivos
No existe una cifra oficial verificada de forma independiente sobre el total de explosivos usados por Israel en Gaza desde octubre de 2023, pero varias estimaciones de analistas militares y organizaciones de derechos humanos ofrecen un rango:
- El profesor emérito de Estudios de Paz Paul Rogers (Universidad de Bradford), citando datos de la organización Scientists for Global Security, calculó a mediados de 2025 un total acumulado de unas 70,000 toneladas de explosivos (bombas, misiles y decenas de miles de proyectiles de artillería) — el equivalente a unas seis bombas de Hiroshima.
- El Euro-Med Human Rights Monitor había estimado en noviembre de 2023, a solo 26 días de iniciada la campaña, que Israel ya había lanzado 25,000 toneladas de bombas sobre 12,000 objetivos, en un área de apenas 360 km² —menos de la mitad de los 900 km² que ocupaba Hiroshima en 1945—, lo que equivaldría a unas dos bombas nucleares tipo Hiroshima concentradas en un área mucho menor.
- Estimaciones posteriores (octubre de 2025) elevan la cifra acumulada hasta 200,000 toneladas, equivalentes a unas 13 bombas de Hiroshima.
Nota metodológica: estas cifras provienen de analistas y organizaciones de derechos humanos, no de fuentes militares oficiales verificadas de forma independiente por organismos técnicos como la ONU, por lo que deben leerse como estimaciones con rangos amplios, no como dato consolidado.
Muertes civiles: cifras al 6 de agosto de 2026
Según el Ministerio de Salud de Gaza, en un comunicado del 5 de agosto de 2026:
- 73,381 personas muertas y 174,231 heridas desde el 7 de octubre de 2023.
- De ellas, 1,254 personas muertas y 4,121 heridas desde que entró en vigor el alto el fuego, el 10 de octubre de 2025 — una cifra que confirma que los ataques han continuado pese a la tregua formal.
- El ministerio señala que un número indeterminado de víctimas permanece atrapado bajo los escombros o en zonas inaccesibles para equipos de emergencia.
En Cisjordania ocupada, incluyendo Jerusalén Este, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) registró 1,111 palestinos muertos entre el 7 de octubre de 2023 y el 13 de julio de 2026, al menos 243 de ellos niños.
¿Es esta la cifra real? Múltiples fuentes independientes sugieren que el número oficial podría ser una subestimación significativa:
- Un estudio publicado en The Lancet en enero de 2025 (London School of Hygiene & Tropical Medicine) estimó que las muertes por lesiones traumáticas entre octubre de 2023 y junio de 2024 fueron un 41% superiores a la cifra oficial de ese momento.
- Un segundo estudio de The Lancet, publicado en febrero de 2026 y basado en una encuesta de campo representativa de la población, encontró que la superposición entre fuentes de conteo era tan pequeña que el número real de muertes probablemente era entre 46% y 107% más alto que el total oficial del ministerio. Proyectando esa proporción a las cifras actuales, la estimación real podría situarse entre 77,000 y 109,000 personas muertas — entre el 4% y el 5% de toda la población de Gaza antes de la guerra.
Sobre la composición de las víctimas: una investigación conjunta de The Guardian, +972 Magazine y el medio hebreo Local Call, basada en una base de datos de inteligencia militar israelí filtrada, encontró que hasta mayo de 2025 solo 8,900 combatientes identificados de Hamás y la Yihad Islámica Palestina figuraban como muertos o «probablemente muertos» — apenas el 17% del total de fallecidos documentados en ese momento, lo que sugeriría que el 83% restante serían civiles (con la salvedad de que Israel usa una definición amplia del término «militante»). La Comisión de Investigación de la ONU llegó a una cifra similar: según su informe de septiembre de 2025, el 83% de los muertos hasta el 15 de julio de ese año eran civiles, casi la mitad mujeres y niños.
Infraestructura destruida
Evaluación satelital UNOSAT (ONU), con datos al 11 de octubre de 2025:
- Casi el 81% de todas las estructuras de la Franja de Gaza han resultado dañadas.
- 123,464 estructuras identificadas como destruidas, 17,116 severamente dañadas, 33,857 moderadamente dañadas y 23,836 posiblemente dañadas.
Evaluación conjunta Banco Mundial, ONU y Unión Europea (informe más reciente, posterior al alto el fuego):
- Reconstruir Gaza a su estado previo a la guerra costará más de 71,000 millones de dólares en un plazo de cinco años.
- La guerra causó 35,200 millones de dólares en daños físicos directos, y las pérdidas económicas asociadas (ingresos perdidos, costos de desplazamiento) se estiman en 22,700 millones adicionales.
- Esta cifra casi duplica la evaluación de marzo de 2024, cuando el daño físico se calculaba en 18,500 millones de dólares — un reflejo de la intensificación del conflicto y de mejoras metodológicas en la medición.
Evaluación intermedia de febrero de 2025 (a los 15 meses de conflicto):
- Más de 292,000 viviendas destruidas o dañadas.
- 95% de los hospitales fuera de funcionamiento.
- Entre 41 y 47 millones de toneladas de escombros por gestionar.
- Contracción económica del 83% en Gaza durante 2024; los precios subieron más de 300% en un año, y los de alimentos, 450%.
Para contexto histórico: la bomba de Hiroshima destruyó aproximadamente 13 km² de la ciudad en segundos. La destrucción en Gaza, aunque ocurrida en una campaña prolongada de casi tres años y no en un evento único, ha alcanzado según estas evaluaciones oficiales de la ONU y el Banco Mundial una escala proporcionalmente comparable en términos de estructuras y viviendas arrasadas dentro de un territorio mucho más reducido y densamente poblado.
La determinación de genocidio por la ONU
El 16 de septiembre de 2025, la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado —un órgano establecido por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU— concluyó, tras dos años de investigación, que Israel ha cometido y sigue cometiendo genocidio contra los palestinos en la Franja de Gaza.
Los detalles del hallazgo, según el informe de 72 páginas y la cobertura de la ONU y Middle East Eye:
- La Comisión encontró a Israel responsable de cuatro de los cinco actos que definen el genocidio según la Convención de 1948: matar miembros del grupo; causar daño corporal o mental grave; infligir deliberadamente condiciones de vida calculadas para provocar la destrucción física del grupo, en todo o en parte; e imponer medidas destinadas a impedir nacimientos dentro del grupo.
- La Comisión consideró que las declaraciones de altos funcionarios israelíes, junto con un examen exhaustivo del patrón de conducta militar, eran suficientes para establecer intención genocida («dolus specialis») como «la única inferencia razonable» posible — el mismo estándar de prueba que utilizará la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en el caso que tiene pendiente.
- Entre los patrones de conducta identificados: matanzas masivas con munición pesada en zonas densamente pobladas; un asedio total, incluido el bloqueo de ayuda humanitaria que llevó a la hambruna; destrucción sistemática de los sistemas de salud y educación; actos sistemáticos de violencia sexual y de género; ataques dirigidos contra niños; ataques sistemáticos y generalizados contra sitios religiosos y culturales; y el incumplimiento reiterado de las órdenes de la Corte Internacional de Justicia.
- La Comisión señaló específicamente que, lejos de cooperar con la ONU como exigía la CIJ desde enero de 2024, Israel respondió proscribiendo y excluyendo a la principal agencia de la ONU encargada de la ayuda humanitaria, la UNRWA.
Estatus jurídico: esta determinación es la más autorizada emitida hasta ahora por un organismo de la ONU, y —según expertos en derecho internacional citados por Justice Info— sienta las bases para el fallo que aún debe emitir la Corte Internacional de Justicia en el caso presentado por Sudáfrica en diciembre de 2023, actualmente en curso. Es importante subrayar que se trata de una determinación de un organismo de investigación de la ONU, no de una sentencia judicial firme y vinculante; la CIJ no ha emitido todavía su fallo final sobre el fondo del caso.
Israel y Estados Unidos han rechazado esta calificación en múltiples ocasiones, calificándola de infundada.
El respaldo de Estados Unidos
La documentación disponible sobre el apoyo estadounidense a la campaña militar israelí es extensa, tanto en el plano militar como en el diplomático.
Apoyo militar y financiero
- Estados Unidos ha proporcionado al menos 21,700 millones de dólares en ayuda militar directa a Israel desde el 7 de octubre de 2023, según un informe conjunto del Instituto Quincy y el Costs of War Project de la Universidad Brown (octubre de 2025). A esto se suman decenas de miles de millones adicionales comprometidos en acuerdos de venta de armas, tanto bajo la administración Biden como bajo la de Trump, que se pagarán en años futuros.
- En cifras de armamento entregado: el propio Ministerio de Defensa israelí informó en mayo de 2025 que, desde octubre de 2023, Estados Unidos había entregado 90,000 toneladas de armas y equipo, transportadas en 800 aviones de carga y 140 barcos, incluyendo munición de tanques y artillería, bombas, cohetes y armas pequeñas.
- Según el análisis del Instituto Quincy: Israel no podría haber causado el nivel de destrucción infligido en Gaza sin armas y financiamiento estadounidenses, dado que todo el inventario de aviones de combate israelí —F-15, F-16 y F-35— es de fabricación estadounidense, al igual que la mayoría de sus helicópteros de ataque.
- El Congreso de EE.UU. autorizó esta ayuda mediante varias leyes: una partida suplementaria de abril de 2024 por 8,700 millones de dólares, y asignaciones anuales de 3,800 millones de dólares en 2024 y 2025, en línea con el Memorando de Entendimiento bilateral de diez años vigente entre ambos países.
Apoyo diplomático
- Estados Unidos ha vetado seis resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que exigían un alto el fuego en Gaza desde el inicio del conflicto. La más reciente, en septiembre de 2025, buscaba un alto el fuego inmediato y permanente además de la liberación de rehenes; los otros 14 miembros del Consejo votaron a favor.
- Cuando Sudáfrica presentó su demanda por genocidio ante la Corte Internacional de Justicia en diciembre de 2023, tanto Israel como Estados Unidos calificaron la acusación de infundada.
Matices: no fue un apoyo sin fisuras
- En mayo de 2024, la administración Biden pausó temporalmente un envío de bombas de 2,000 y 500 libras por preocupación sobre su posible uso en la ofensiva sobre la ciudad de Rafah.
- En marzo de 2024, Estados Unidos comenzó a pedir públicamente un alto el fuego inmediato, y permitió que pasara la Resolución 2728 del Consejo de Seguridad —lo que generó fricción con Israel—, aunque las transferencias de armas continuaron sin interrupción sustancial.
- La oposición política interna, aunque minoritaria, ha crecido: el senador Bernie Sanders forzó tres votaciones de desaprobación sobre la venta de armas a Israel en el Senado; las tres fracasaron, pero la segunda obtuvo el apoyo de la mayoría de los senadores demócratas, el mayor nivel de oposición registrado hasta ahora en el Congreso contra el armamento a Israel.
El «alto el fuego» que no ha detenido las muertes
El 10 de octubre de 2025 se anunció un alto el fuego, basado en un plan de paz de 20 puntos impulsado por la administración Trump y respaldado por la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad. Sin embargo, la evidencia recopilada por organizaciones humanitarias y la ONU muestra un cuadro muy distinto al de una paz efectiva:
- Médicos Sin Fronteras describió la situación seis meses después del acuerdo, en un comunicado titulado explícitamente «esto no es un alto el fuego»: las fuerzas israelíes continúan sus ataques y expanden su control militar de la Franja, mientras Israel sigue obstruyendo deliberadamente la entrada de ayuda, lo que se traduce en muertes evitables.
- Como se detalló arriba, 1,254 palestinos han muerto desde que entró en vigor la tregua, según el propio Ministerio de Salud de Gaza.
- Desde marzo de 2025, las autoridades israelíes han bloqueado a la UNRWA de llevar directamente personal humanitario y ayuda a Gaza. Desde el 1 de enero de 2026, han bloqueado también todos los suministros médicos de Médicos Sin Fronteras.
- El 28 de febrero de 2026, coincidiendo con operaciones militares israelí-estadounidenses contra Irán, Israel cerró todos los cruces hacia Gaza. Cuatro agencias de la ONU habían advertido apenas semanas antes que la hambruna, contenida gracias al alto el fuego, podría regresar rápidamente sin acceso sostenido.
- Human Rights Watch documentó que la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos registró al menos 167 palestinos muertos cerca de la llamada «línea amarilla» de control militar israelí entre octubre de 2025 y enero de 2026, incluidos 26 niños y 17 mujeres.
- Hacia junio de 2026, el reporte de situación de OCHA describía la situación humanitaria en Gaza como «volátil e insegura», con ataques diarios que reportadamente causan víctimas civiles, mientras la mayoría de la población permanece desplazada y confinada en espacios cada vez más reducidos.
Israel, por su parte, sostiene que no ha impedido que la ayuda fluya hacia Gaza y responsabiliza a Hamás de desviar suministros para financiar sus operaciones —una posición que ha reiterado ante el Consejo de Seguridad de la ONU.
Conclusión
Ochenta y un años después de que Estados Unidos introdujera el arma nuclear como instrumento de exterminio masivo de población civil en Hiroshima y Nagasaki, los mismos elementos centrales de aquel episodio —muerte masiva de civiles, incluyendo mujeres, niños y ancianos; destrucción sistemática de infraestructura civil, hospitales y viviendas; y el respaldo activo, en este caso indirecto, de Washington— reaparecen documentados por organismos técnicos de la ONU (UNOSAT, OCHA), el Banco Mundial, la Unión Europea, y por la propia Comisión de Investigación de la ONU, que ha llegado a la conclusión más grave posible bajo el derecho internacional: genocidio.
La diferencia sustancial es que, mientras Hiroshima y Nagasaki fueron ataques instantáneos con un arma de destrucción masiva única, lo ocurrido en Gaza es el resultado de una campaña militar sostenida durante casi tres años con armamento convencional suministrado en su mayoría por Estados Unidos —un patrón que, según la determinación de la ONU, continúa desarrollándose incluso bajo un alto el fuego formalmente vigente desde octubre de 2025.
Fuentes citadas en este reportaje
Sobre Hiroshima/Nagasaki: Associated Press, The Japan Times, Xinhua, TASS, The Irish Times, Infobae, Euronews, Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón.
Sobre tonelaje de explosivos en Gaza: Universidad de Bradford (Prof. Paul Rogers), Scientists for Global Security, Euro-Med Human Rights Monitor, Al Jazeera.
Sobre cifras de víctimas: Ministerio de Salud de Gaza, Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), UNRWA (Situation Report #230), The Lancet (estudios de London School of Hygiene & Tropical Medicine y de Spagat/Pederson/Shikaki et al., 2026), investigación conjunta de The Guardian, +972 Magazine y Local Call.
Sobre infraestructura y daños económicos: UNOSAT (Programa de Aplicaciones Satelitales de la ONU), Banco Mundial, Unión Europea, Naciones Unidas — Interim Rapid Damage and Needs Assessment (IRDNA), febrero de 2025 y evaluación posterior al alto el fuego.
Sobre la determinación de genocidio: Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado (informe del 16 de septiembre de 2025), Corte Internacional de Justicia (caso Sudáfrica c. Israel), Middle East Eye, Justice Info.
Sobre el apoyo de EE.UU.: Instituto Quincy y Costs of War Project (Universidad Brown), Council on Foreign Relations, Congressional Research Service (Congress.gov), Responsible Statecraft.
Sobre el estado del alto el fuego y bloqueo de ayuda: Médicos Sin Fronteras, Human Rights Watch, OCHA (Humanitarian Situation Report, junio 2026), Security Council Report, Al Jazeera, BBC.
Nota editorial: la determinación de genocidio corresponde a un organismo de investigación de la ONU y no constituye una sentencia judicial firme; el caso ante la Corte Internacional de Justicia continúa en curso. Las cifras de víctimas y daños citadas provienen de las fuentes indicadas y representan las actualizaciones disponibles al 6 de agosto de 2026; algunas cifras (especialmente las de tonelaje de explosivos) son estimaciones con rangos amplios entre distintas fuentes. Israel y Estados Unidos han rechazado formalmente la calificación de genocidio.









