Redacción
Washington, D.C., 10 de junio de 2026. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que su gobierno podría optar por no respaldar una extensión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al considerar que el acuerdo debe generar condiciones más favorables para la economía estadounidense.
Durante declaraciones realizadas en la Casa Blanca, Trump señaló que actualmente mantiene conversaciones con los gobiernos de México y Canadá sobre el futuro del acuerdo comercial, cuya revisión formal está prevista para este año conforme a los mecanismos establecidos en el propio tratado.
«No estoy buscando renovarlo», declaró el mandatario estadounidense al referirse al T-MEC, acuerdo que entró en vigor el 1 de julio de 2020 en sustitución del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Trump argumentó que Estados Unidos se encuentra en una posición de ventaja frente a sus socios norteamericanos y sostuvo que México y Canadá dependen más del mercado estadounidense que Estados Unidos de ellos. «No necesitamos nada de lo que tiene México. Pero ellos necesitan todo lo que tenemos», afirmó durante sus declaraciones.
El presidente estadounidense también vinculó su postura a los déficits comerciales que, según señaló, mantiene su país con México y Canadá. «Con México y Canadá tenemos déficits comerciales. Deberíamos tener superávits con ellos», declaró al explicar por qué considera necesaria una revisión profunda del acuerdo comercial norteamericano.
De acuerdo con datos oficiales del comercio bilateral de bienes, México registró en 2024 un superávit comercial récord con Estados Unidos de aproximadamente 171 mil 809 millones de dólares. Ese saldo representa un déficit equivalente para la economía estadounidense y ha sido uno de los argumentos recurrentes de Trump para cuestionar las condiciones actuales de la relación comercial entre ambos países.
Las declaraciones del mandatario se producen en medio de la revisión sexenal contemplada por el T-MEC. El acuerdo establece que, seis años después de su entrada en vigor, los tres países deben evaluar su funcionamiento y decidir si extienden su vigencia por un nuevo periodo de 16 años. Si alguno de los socios no respalda la extensión, se activarían revisiones anuales antes de una posible expiración del tratado en 2036.
La posibilidad de que Washington no respalde una extensión automática del acuerdo introduce incertidumbre sobre el futuro del principal marco comercial de América del Norte, que regula el intercambio de bienes y servicios entre las tres economías y es considerado un elemento clave para cadenas de suministro regionales en sectores como el automotriz, manufacturero y agrícola.
La postura expresada por Trump contrasta con la del gobierno mexicano. La semana pasada, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, reiteró el respaldo de México a una extensión del T-MEC por otros 16 años y confirmó que continúan las conversaciones con autoridades estadounidenses sobre el proceso de revisión del acuerdo.
Hasta el momento, ni el gobierno de México ni el de Canadá han anunciado cambios en su posición oficial de mantener vigente el tratado comercial norteamericano.









