Fuentes diplomáticas y mediadores describen un entendimiento de amplio alcance que incluiría medidas sobre navegación, sanciones y programa nuclear, aunque varios aspectos permanecen pendientes de formalización.
Redacción
Ciudad de México, 14 de junio de 2026. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo que Washington e Irán han alcanzado un acuerdo que pondría fin a la reciente crisis entre ambos países y permitiría la reapertura del estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del mundo.
En una publicación difundida a través de Truth Social, Trump escribió:
«El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo. ¡Felicitaciones a todos! Por la presente, autorizo plenamente la apertura sin peaje del estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos. ¡Buques del mundo, arranquen sus motores! ¡Que fluya el petróleo!»
No obstante, el estrecho de Ormuz es una vía marítima internacional situada entre Irán y Omán, sobre la cual Estados Unidos no ejerce soberanía. Durante la reciente crisis, Irán ha sido considerado el actor con mayor capacidad para restringir o permitir el tránsito marítimo en la zona debido a su posición geográfica y presencia militar en el estrecho.
Hasta el momento, las autoridades iraníes no han emitido una declaración oficial posterior al mensaje de Trump que confirme expresamente los términos anunciados por el mandatario estadounidense ni tampoco una desmentida directa de sus afirmaciones.
Sin embargo, funcionarios iraníes citados por diversos medios internacionales han reconocido durante este domingo la existencia de un texto negociado entre ambas partes y han divulgado algunos de los elementos que formarían parte del acuerdo. Entre ellos figurarían la reapertura de la navegación en el estrecho de Ormuz, el alivio gradual de determinadas sanciones económicas, el desbloqueo de activos iraníes retenidos en el extranjero y compromisos relacionados con el programa nuclear iraní.
De acuerdo con esas versiones, Teherán considera que aún existen aspectos técnicos pendientes de negociación y que la implementación formal del acuerdo requerirá procedimientos adicionales, incluida una eventual firma oficial.
Pakistán, que ha actuado como intermediario durante las conversaciones, respaldó públicamente la existencia de un acuerdo. El primer ministro Shehbaz Sharif declaró que Estados Unidos e Irán han alcanzado un entendimiento y señaló que una ceremonia formal podría celebrarse próximamente en un país neutral.
La atención internacional se ha concentrado en la reacción de las principales agencias iraníes de noticias —entre ellas IRNA, Tasnim, Fars y Mehr—. Hasta el cierre de esta edición no se había localizado una declaración oficial posterior al mensaje de Trump que ratificara expresamente sus palabras ni una que las rechazara de manera explícita.
Durante las últimas semanas, funcionarios iraníes habían matizado en varias ocasiones declaraciones previas de Trump sobre avances en las negociaciones, insistiendo en que cualquier acuerdo debía pasar por procesos de revisión y aprobación interna antes de entrar en vigor.
A diferencia de episodios anteriores, las informaciones difundidas este domingo muestran una coincidencia mayor entre las versiones estadounidense, pakistaní e iraní respecto a la existencia de un acuerdo marco. Las diferencias observables parecen concentrarse principalmente en la forma de presentar su estado actual: mientras Trump sostiene que el acuerdo está concluido, las fuentes iraníes continúan describiéndolo como un entendimiento cuya formalización e implementación aún requieren pasos adicionales.
En ausencia de una confirmación oficial posterior por parte de Teherán sobre el anuncio realizado por Trump, la situación permanece en desarrollo y bajo seguimiento de gobiernos, mercados energéticos y organismos internacionales.









