Google tala 250 mil árboles en Finlandia y desata polémica ambiental

La expansión de los centros de datos de Google en Finlandia ha generado controversia por el desmonte de casi 530 hectáreas de bosque en Muhos y Kajaani, mientras las autoridades mantienen suspendidos determinados trabajos a la espera de que concluyan las evaluaciones de impacto ambiental. Imagen generada con IA para fines ilustrativos.

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La expansión de la infraestructura tecnológica de Google, que también sostiene el desarrollo de la inteligencia artificial, contempla el desmonte de casi 530 hectáreas de bosque; las autoridades finlandesas ordenaron suspender determinados trabajos mientras concluyen las evaluaciones de impacto ambiental.

Redacción

FINLANDIA.— La expansión de Google para ampliar su infraestructura de centros de datos, que procesa servicios digitales y cargas de trabajo de inteligencia artificial, quedó bajo cuestionamiento tras el desmonte de cientos de hectáreas de bosque en Finlandia, en medio de una controversia por la falta de conclusión de las evaluaciones de impacto ambiental requeridas para los proyectos.

Una investigación publicada por el diario británico The Guardian el 22 de octubre, firmada por Miranda Bryant, estimó que alrededor de 250 mil árboles fueron talados en una superficie de 330 hectáreas en Muhos, en el norte del país.

A esta intervención se suma el despeje de poco menos de 200 hectáreas en Otanmäki, dentro de la zona de Kajaani, donde también se proyecta una instalación vinculada con Google.

En conjunto, los terrenos intervenidos abarcan cerca de 530 hectáreas de superficie forestal, aunque la cifra de árboles talados en ambos sitios corresponde a estimaciones periodísticas y no a un conteo oficial consolidado.

Autoridades ordenan suspender trabajos

La Agencia de Supervisión y Licencias de Finlandia ordenó detener los trabajos preparatorios capaces de modificar significativamente el medio ambiente en los dos terrenos, mientras se completan los procedimientos de evaluación ambiental correspondientes.

La medida comprende actividades como la tala de árboles, la retirada de la capa superficial del suelo, las excavaciones y otras intervenciones que pueden alterar las condiciones naturales de los terrenos.

El caso ha generado cuestionamientos porque las obras avanzaron sin que concluyeran las evaluaciones ambientales requeridas para los proyectos.

La situación también pone de relieve una diferencia importante: los estudios ecológicos realizados durante la planificación de los terrenos no sustituyen la evaluación de impacto ambiental específica que exige el procedimiento correspondiente.

Alertan por posibles daños a los ecosistemas

La intervención forestal ha provocado críticas de residentes y preocupaciones de especialistas ambientales por las posibles consecuencias para los hábitats naturales, la fauna silvestre y los cursos de agua.

De acuerdo con los testimonios recogidos por The Guardian, habitantes de la zona reportaron cambios en las condiciones del agua y el desplazamiento de animales.

Estas observaciones forman parte de las denuncias relacionadas con las obras, aunque deben distinguirse de los daños que hayan sido acreditados mediante evaluaciones técnicas definitivas.

La controversia también ha abierto un debate sobre los efectos territoriales de la construcción de grandes instalaciones tecnológicas, que requieren superficies extensas y pueden modificar de manera importante el entorno donde se establecen.

Google ofrece disculpas y anuncia plantaciones

Ante las críticas, el responsable de Google en Finlandia, Antti Järvinen, ofreció disculpas públicas el 13 de octubre y sostuvo que la empresa había actuado conforme a su interpretación de la legislación local.

La compañía también informó que detuvo los trabajos preparatorios y anunció planes para plantar árboles en 130 hectáreas de Muhos.

Sin embargo, el anuncio de reforestación no significa que los terrenos afectados ya hayan sido recuperados ni que una plantación pueda restablecer de inmediato las condiciones ecológicas de un bosque preexistente.

Una expansión tecnológica bajo escrutinio

Los proyectos forman parte de la expansión de la infraestructura de centros de datos de Google en Finlandia, país donde la compañía ha anunciado inversiones de miles de millones de euros.

Estas instalaciones permiten operar servicios digitales y procesar cargas de trabajo relacionadas con inteligencia artificial, entre otras aplicaciones tecnológicas.

El caso de Muhos y Kajaani muestra uno de los desafíos ambientales asociados con esta expansión: la necesidad de conciliar el desarrollo de infraestructura digital con el cumplimiento de las normas ambientales y la protección de los ecosistemas.

Por ahora, la controversia se centra tanto en la magnitud de la superficie forestal intervenida como en el momento en que se realizaron los trabajos respecto de los procedimientos de evaluación ambiental.

Fuentes: The Guardian, investigación de Miranda Bryant publicada el 22 de octubre de 2026; Yle, radiotelevisión pública de Finlandia; Agencia de Supervisión y Licencias de Finlandia; y Ayuntamiento de Kajaani.