Redacción
- Empresarios advierten pérdidas y tensiones por precio máximo inferior a costos operativos
- Riesgo de desabasto e informalidad por control de precios y dependencia de importaciones
Empresarios gasolineros rechazaron haber aceptado un tope voluntario al precio del diesel anunciado por la presidenta Claudia Sheinbaum, al asegurar que la medida fue planteada de forma unilateral por el Gobierno y que el nivel propuesto compromete su rentabilidad.
De acuerdo con información publicada por Bloomberg Línea, sitio especializado en noticias de negocios y finanzas, según fuentes del sector el precio máximo —alrededor de MXN$28.28 por litro— no cubre costos operativos, lo que podría generar pérdidas en estaciones de servicio.
El Gobierno Federal impulsa este control de precios para contener presiones inflacionarias derivadas del aumento internacional del petróleo, apoyado por subsidios al IEPS que alcanzan hasta 70%.
Sin embargo, durante reuniones con autoridades energéticas, empresarios solicitaron ampliar el margen por litro, mientras que la autoridad planteó incluso reducir más el tope, lo que generó tensiones e inconformidad en el sector.
Especialistas y actores del mercado advierten que la imposición de precios podría provocar efectos adversos como desabasto regional, reducción de importaciones y crecimiento del mercado informal, debido a la dependencia de México de las compras externas de diesel.
Aunque el Gobierno sostiene que existe un acuerdo voluntario con empresas, el sector privado mantiene desacuerdos y las negociaciones continúan.









