Francia endurece la protección animal: maltrato y abandono pueden llevar hasta cinco años de prisión

Francia mantiene uno de los marcos legales europeos más estrictos contra el maltrato y abandono de animales, con sanciones que van desde multas hasta varios años de prisión. En 2026, el Gobierno francés ha añadido nuevas medidas de control y sanción para reforzar la aplicación de estas disposiciones.

Redacción

En Francia, maltratar o abandonar a un animal tiene consecuencias legales. Dependiendo de la gravedad de los hechos, las sanciones pueden ir desde multas de hasta 750 euros por determinados malos tratos, hasta cinco años de prisión y 75 mil euros de multa cuando los actos graves de crueldad o abandono provocan la muerte del animal.

La base del actual sistema es la Ley del 30 de noviembre de 2021 contra el maltrato animal, que modificó el Código Penal francés y elevó las penas para los casos graves. Estas disposiciones continúan vigentes en 2026.

Abandonar a un animal también es un delito

El Código Penal francés establece expresamente que el abandono de un animal doméstico, domesticado o mantenido en cautiverio recibe las mismas penas previstas para los actos graves de crueldad.

La sanción ordinaria puede alcanzar tres años de prisión y 45 mil euros de multa.

Cuando existen circunstancias agravantes, la pena puede aumentar hasta cuatro años de prisión y 60 mil euros de multa. Entre las circunstancias agravantes se encuentra abandonar deliberadamente al animal en condiciones que representen un riesgo inmediato o inminente de muerte.

Si los hechos provocan la muerte del animal, las penas pueden llegar a cinco años de prisión y 75 mil euros de multa.

Esto significa que, en Francia, el abandono no es considerado simplemente una conducta irresponsable: está expresamente contemplado y sancionado por el Código Penal.

¿Qué ocurre con otros tipos de maltrato?

La legislación francesa establece distintos niveles de infracción según la naturaleza y gravedad de los hechos.

Determinados malos tratos voluntarios e injustificados contra animales están considerados contravenciones de cuarta clase y pueden recibir una multa de hasta 750 euros.

Cuando se trata de sevicias graves o actos de crueldad, la conducta pasa al ámbito de los delitos y la pena puede alcanzar tres años de prisión y 45 mil euros de multa.

La legislación contempla además circunstancias que pueden incrementar las sanciones y permite al tribunal ordenar medidas adicionales contra el responsable.

Si el animal muere, la pena aumenta

Uno de los elementos centrales de la legislación francesa es la consecuencia de los actos de crueldad.

Cuando los malos tratos graves o actos de crueldad provocan la muerte del animal, la pena prevista aumenta a cinco años de prisión y 75 mil euros de multa.

Además, los tribunales pueden ordenar la confiscación del animal y su entrega a una fundación o asociación de protección animal reconocida.

Una persona condenada también puede recibir una prohibición temporal o definitiva de tener animales.

También se castiga el abuso sexual de animales

La legislación francesa contempla igualmente como delito los actos de naturaleza sexual cometidos contra animales, con penas que pueden agravarse dependiendo de las circunstancias y consecuencias del hecho.

La reforma de 2021 amplió además las herramientas legales para perseguir determinadas conductas relacionadas con la explotación y difusión de imágenes de actos de crueldad.

Francia también busca prevenir el abandono

Las medidas francesas no se limitan a castigar después de que ocurre el maltrato.

Para adquirir determinados animales de compañía, entre ellos perros, gatos, conejos y hurones, existe un certificado de compromiso y conocimiento que debe acreditar que la persona conoce las necesidades del animal y las obligaciones derivadas de su tenencia.

Además, debe existir un plazo mínimo de siete días entre la entrega de ese certificado y la adquisición del animal.

El objetivo es reducir las adquisiciones impulsivas que posteriormente pueden terminar en abandono.

Desde 2024, las tiendas de animales ya no pueden vender perros ni gatos

Otra de las medidas derivadas de la reforma de 2021 entró en vigor el 1 de enero de 2024.

Desde esa fecha, las tiendas de animales francesas ya no pueden vender directamente perros ni gatos.

La medida no significa que los franceses no puedan adquirir estos animales. Pueden hacerlo, entre otras vías, mediante refugios y asociaciones de protección animal o a través de criadores que cumplan con las normas correspondientes.

Las tiendas sí pueden participar en actividades de adopción en colaboración con asociaciones.

Francia acaba de añadir sanciones económicas a las tiendas que incumplan

En agosto de 2026 se produjo una nueva modificación relevante en la aplicación de estas reglas.

Un decreto publicado el 1 de agosto de 2026 estableció finalmente sanciones económicas específicas para las tiendas de animales que incumplan la prohibición de vender perros y gatos.

A partir del 2 de agosto, una tienda que venda un perro o un gato puede recibir una multa de hasta 1,500 euros por animal, que puede aumentar a 3,000 euros por animal en caso de reincidencia.

También se estableció una multa de hasta 750 euros por animal cuando se exhiban animales de manera visible desde una vía abierta a la circulación pública, conducta que ya estaba prohibida desde 2021.

La medida es importante porque esas prohibiciones existían desde antes, pero hasta 2026 no contaban con sanciones económicas específicas para estos incumplimientos.

Nuevas medidas anunciadas en 2026

El 28 de julio de 2026, el Gobierno francés presentó un nuevo plan de acción para reforzar la protección animal.

El plan contempla, entre otras medidas, completar la aplicación de la legislación de 2021, fortalecer los controles relacionados con la venta de perros y gatos, reforzar determinadas sanciones contra el maltrato y mejorar la capacitación de los profesionales que intervienen en la protección animal.

Por ello, conviene hacer una distinción:

Las principales penas de prisión por crueldad grave y abandono no son nuevas de 2026. Fueron establecidas por la reforma de 2021 y continúan vigentes.

Lo que está ocurriendo en 2026 es una nueva etapa de aplicación, control y fortalecimiento del sistema, incluida la creación de sanciones específicas para las tiendas de animales que incumplan la prohibición de vender perros y gatos.

Una legislación que combina castigo y prevención

El modelo francés combina tres elementos: sanciones penales, medidas administrativas y mecanismos de prevención.

Por un lado, el Código Penal permite imponer multas y penas de prisión en los casos graves, además de prohibir a una persona condenada volver a tener animales.

Por otro, las autoridades han establecido medidas destinadas a evitar adquisiciones impulsivas, controlar la comercialización de animales y reforzar las obligaciones de quienes los tienen bajo su responsabilidad.

En 2026, el Gobierno también ha planteado nuevas acciones para reforzar los controles y la protección de los animales, mientras que el Ministerio de Agricultura ha comenzado a aplicar las nuevas sanciones económicas contra las animalerías que incumplan las restricciones vigentes.

La cronología

2021: Francia aprueba una amplia reforma contra el maltrato animal y eleva las penas por crueldad grave y abandono.

2021: entra en vigor la obligación de exhibición de animales de manera que no sean visibles desde determinadas vías públicas, además de nuevas medidas de prevención.

2024: las tiendas de animales dejan de poder vender directamente perros y gatos.

2026: se establecen sanciones económicas específicas para las animalerías que incumplan esa prohibición y el Gobierno presenta un nuevo plan de acción para reforzar la protección animal.

En pocas palabras

En Francia, el maltrato y el abandono de animales tienen consecuencias legales que dependen de la gravedad de los hechos.

Las sanciones pueden comenzar con multas de hasta 750 euros por determinados malos tratos y llegar, en los casos más graves, a cinco años de prisión y 75 mil euros de multa cuando los actos graves de crueldad o abandono provocan la muerte del animal.

Y el endurecimiento no se quedó en la reforma de 2021: durante 2026, Francia ha añadido nuevas medidas para hacer cumplir las restricciones existentes y reforzar la protección de los animales.