El expresidente panista dijo, entre otras cosas: «Hice que ganara Calderón, aunque no es muy democrático decir eso.»
Redacción
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo consideró que las recientes declaraciones del expresidente Vicente Fox Quesada sobre su intervención en las elecciones presidenciales de 2006 respaldan los señalamientos que durante años ha hecho el movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador sobre aquel proceso electoral.
«Esta declaración de Fox, pues nos da la razón», expresó la mandataria durante su conferencia matutina de este martes 3 de noviembre, al reaccionar a un fragmento de una entrevista concedida por el exmandatario al medio español The Objective.
En la conversación con el periodista Juan Luis Cebrián, Fox recordó la contienda presidencial de 2006 y afirmó: «Gana Calderón, o lo puedo decir aquí, hice que ganara Calderón, aunque no es muy democrático decir eso», al explicar que buscaba que la Presidencia permaneciera en manos del Partido Acción Nacional (PAN).
El expresidente también aseguró que había manifestado públicamente que no entregaría el poder a un presidente electo de otro partido y que, si Andrés Manuel López Obrador hubiera ganado los comicios, no le habría entregado la banda presidencial.
Fox explicó que había concebido la sucesión presidencial desde una perspectiva empresarial, al considerar que debía dejar la conducción del país en manos de alguien de su propio partido político.
Al comentar estas declaraciones, Sheinbaum sostuvo que Fox reconoció su participación en la contienda y cuestionó que comparara la Presidencia de México con la dirección de una empresa.
La presidenta también recordó el proceso de desafuero contra López Obrador, quien entonces encabezaba el Gobierno del Distrito Federal, así como la campaña electoral de 2006 en la que se difundió la consigna «peligro para México», dirigida contra el candidato de la coalición encabezada por el Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Sheinbaum recordó además la exigencia de «voto por voto, casilla por casilla» que López Obrador y sus simpatizantes sostuvieron después de los comicios, cuyo resultado fue impugnado por la coalición que postuló al tabasqueño.
El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) declaró válida la elección y reconoció a Felipe Calderón como presidente electo, con una diferencia final de 233 mil 831 votos respecto a López Obrador, equivalente al 0.56 por ciento de la votación.
Al cumplirse 20 años de aquella contienda, la mandataria consideró que las palabras del exmandatario panista vuelven a poner sobre la mesa la discusión acerca de la intervención presidencial y las condiciones en que se desarrolló la elección de 2006.