La presidenta señaló que la Constitución impedirá desde ese año que familiares directos sucedan a funcionarios en cargos de elección popular; para 2027, dijo, Morena ya determinó no permitir estas prácticas.
Redacción
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el nepotismo electoral quedará prohibido constitucionalmente a partir de 2030, por lo que familiares de quienes ocupen cargos de elección popular no podrán sucederlos de manera inmediata en las urnas.
Durante su conferencia matutina de este miércoles 7 de octubre, Sheinbaum fue cuestionada por Marco Antonio Olvera, director del periódico digital Hidalgo News, sobre casos en los que actuales alcaldes o alcaldesas buscan que sus parejas los sucedan en cargos públicos, particularmente en los gobiernos panistas de los municipios de Huixquilucan, Metepec y Atizapán de Zaragoza, en el Estado de México.
La mandataria explicó que la reforma constitucional establece que la prohibición será aplicable a partir de las elecciones de 2030.
“A partir del 2030 eso ya no se va a poder. Ya la Constitución dice claramente que en ningún puesto de elección popular puede quedar alguien que sea familiar hasta el cuarto nivel”, señaló.
Sheinbaum precisó que las nuevas disposiciones no impedirán este tipo de candidaturas en los comicios de 2027, aunque indicó que Morena determinó no permitirlas dentro de sus propias postulaciones.
“Lo podrán hacer ahora en el 27, el caso de Morena determinó que no. Pero en el 30 eso se acabó”, sostuvo.
La presidenta agregó que la reforma también contempla el fin de la reelección y establece restricciones para que familiares de quienes hayan ocupado determinados cargos puedan competir inmediatamente por el mismo puesto.
Al ser cuestionada sobre el impacto de estas prácticas, Sheinbaum afirmó de manera directa: “Yo pienso que el nepotismo le hace mucho daño al país”.
La presidenta también señaló al Poder Judicial como uno de los ámbitos en los que, a su consideración, se ha presentado una mayor presencia de nepotismo.
Con ello, Sheinbaum marcó una diferencia entre las elecciones de 2027 y las de 2030: mientras que para los próximos comicios la restricción dependerá, entre otros factores, de las reglas internas de los partidos, a partir de 2030 la prohibición estará establecida constitucionalmente.









