La Presidenta dijo que entiende el enojo de extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro, pero rechazó la violencia y la forma en que ingresaron al complejo cultural
Redacción
Foto: Presidencia de la República
La presidenta Claudia Sheinbaum condenó este jueves la destrucción de la estatua del expresidente Felipe Calderón en el Complejo Cultural Los Pinos y cuestionó la forma en que extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro y miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) ingresaron al recinto durante una protesta.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum afirmó que no está de acuerdo con lo ocurrido y rechazó cualquier acto de violencia.
“No estoy de acuerdo con lo que hicieron con la estatua y que entraran como entraron a Los Pinos. No estoy de acuerdo con ningún acto que represente violencia”, dijo.
La Presidenta señaló que comprende el enojo de los integrantes del SME por la extinción de Luz y Fuerza del Centro, decretada durante el gobierno de Calderón, pero sostuvo que ese reclamo no justifica actos violentos.
Los hechos ocurrieron el miércoles 30 de septiembre, después de que extrabajadores de la extinta empresa eléctrica se manifestaran en las inmediaciones de un hotel de Paseo de la Reforma, donde Calderón participaba en el foro América Libre. Posteriormente, un grupo se trasladó al Complejo Cultural Los Pinos.
En el lugar, los manifestantes localizaron una estatua de bronce de Calderón que ya se encontraba derribada. De acuerdo con reportes periodísticos, la escultura había caído en julio de 2025 después de que un árbol le cayera encima y permanecía en el suelo. Los inconformes desprendieron la cabeza de la figura y posteriormente la golpearon contra el piso.
La protesta estuvo relacionada con el rechazo de los extrabajadores a la participación de Calderón en el foro, debido a la decisión tomada durante su administración de extinguir Luz y Fuerza del Centro.
El decreto de extinción fue publicado el 11 de octubre de 2009. El documento oficial argumentó que la empresa enfrentaba una situación de ineficiencia operativa y financiera y que su funcionamiento ya no resultaba conveniente para la economía nacional ni para el interés público.









