«¡México no es piñata de nadie!»: Sheinbaum advierte sobre injerencia extranjera y arremete contra la derecha mexicana

La presidenta cuestionó solicitudes de extradición promovidas desde Estados Unidos sin pruebas públicas, rechazó cualquier intervención externa en asuntos nacionales y acusó a sectores opositores de respaldar presiones contra México.

Redacción

Ciudad de México.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó este domingo que México no permitirá injerencias extranjeras en sus asuntos internos y acusó a una parte de la oposición mexicana de respaldar presiones provenientes del exterior, durante el informe que presentó en el Monumento a la Revolución con motivo del segundo aniversario de su triunfo electoral de 2024.

La mandataria dedicó la parte final de su mensaje a cuestionar recientes acciones de autoridades estadounidenses y a denunciar lo que calificó como una campaña política y mediática impulsada por sectores conservadores nacionales e internacionales.

Sheinbaum sostuvo que la ofensiva se intensificó después de que una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitara la detención con fines de extradición de diez ciudadanos mexicanos, entre ellos un gobernador, un senador y un alcalde en funciones.

La presidenta destacó que dicha solicitud fue realizada «sin presentar públicamente pruebas que sustentaran esa solicitud», situación que calificó como un hecho sin precedentes en la historia de la relación bilateral entre ambos países.

«¿Es realmente un interés legítimo para combatir a la delincuencia organizada? ¿O quizá estamos viendo cómo sectores de la ultraderecha estadounidense utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones de 2026? ¿O acaso pretenden influir en la elección de 2027 en nuestro país?», cuestionó.

La mandataria lanzó entonces una de las frases que más resonaron entre los asistentes:

«¡México no es piñata de nadie!»

Posteriormente advirtió que cuando desde el exterior se intenta determinar quién es culpable y quién no, o se busca presionar a las instituciones mexicanas, «ya no estamos hablando de cooperación, estamos hablando de injerencia».

«Y México, que se oiga claro y que se oiga fuerte: ¡no acepta injerencias! ¡Somos un país libre, independiente y soberano!», expresó.

Sheinbaum reiteró que su gobierno mantendrá la cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad y combate al narcotráfico, pero bajo condiciones de respeto mutuo.

«Cooperación no significa subordinación. Colaboración no significa sometimiento», afirmó.

Más adelante insistió en que la relación bilateral debe construirse con base en el respeto a la soberanía de ambos países.

«Colaboramos, nos coordinamos, pero nunca nos subordinamos, ni nos subordinaremos», señaló.

La mandataria también dirigió críticas directas a sectores de la oposición mexicana, a quienes acusó de respaldar intereses extranjeros.

«Lo más lamentable es la actitud de una parte de la derecha mexicana: una derecha entreguista, dispuesta a celebrar e incluso promover las presiones de políticos extranjeros», declaró.

Asimismo, criticó a «políticos y comentaristas que viajan al extranjero para hablar mal de México» y a quienes, dijo, solicitan intervención externa para intentar recuperar los privilegios perdidos tras la llegada de la Cuarta Transformación al poder.

En otro momento del discurso, Sheinbaum aseguró que detrás de campañas mediáticas y operaciones de desinformación en redes sociales se encuentran sectores conservadores nacionales e internacionales que buscan frenar los cambios impulsados por su movimiento político.

Pese al tono político de la parte final de su mensaje, la presidenta también destacó avances económicos y sociales de su administración, entre ellos una tasa de desempleo de 2.5 por ciento, la apreciación del peso frente al dólar, el aumento del salario mínimo, la expansión de los programas sociales y nuevas inversiones en infraestructura, salud, educación y energía.

El acto reunió a integrantes del gabinete federal, legisladores, gobernadores y simpatizantes de Morena en el Monumento a la Revolución.

Además, el informe fue transmitido simultáneamente en plazas públicas de decenas de ciudades del país, donde miles de personas siguieron el mensaje presidencial a través de pantallas instaladas para la ocasión, como parte de la conmemoración por los dos años del triunfo electoral de 2024.