Redacción
- Aludía a inspiración “de más allá de la tierra”
- Sheinbaum descarta vínculo con crimen organizado
- Harfuch afirma que la respuesta federal evitó más muertes
La presidenta Claudia Sheinbaum y autoridades federales afirmaron este martes que el agresor que mató a una turista canadiense e hirió a otros visitantes en la Pirámide de la Luna, en la zona arqueológica de Teotihuacán, presentaba problemas mentales, actuó en solitario, mostró un patrón “copycat” inspirado en la masacre de Columbine y planeó el ataque con anticipación, de acuerdo con la información presentada en la conferencia matutina.
Sheinbaum sostuvo que, según los primeros hallazgos, el caso no apunta a delincuencia organizada, sino a la actuación individual de una persona con rasgos asociados por autoridades a problemas mentales, influenciada por episodios de violencia ocurridos en el extranjero.
La mandataria respaldó la línea de investigación centrada en un agresor solitario y calificó el hecho como un episodio inédito que obliga a reforzar la seguridad en sitios arqueológicos.
En la misma conferencia, el fiscal José Luis Cervantes Martínez mencionó que la conclusión preliminar es que el atacante tendría algún padecimiento mental y describió al agresor como un imitador de actos violentos y sostuvo que existen elementos para considerar que hubo premeditación.
Entre los indicios presentados, autoridades señalaron visitas previas al sitio, estancia en la zona antes del ataque, compra anticipada del arma y adquisición previa de cartuchos.
Respecto a materiales atribuidos al agresor, autoridades también hicieron referencia a escritos en los que aludía a inspiración “de más allá de la tierra” y, según reportes, a que actuaba porque “se lo dictaba alguien”; sin embargo, esa línea fue presentada como parte de evidencias bajo análisis, no como prueba de una coordinación externa real ni como una motivación plenamente concluida por las autoridades.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, añadió que la respuesta del Estado fue “inmediata y contundente”, sostuvo que la intervención de la Guardia Nacional permitió ubicar y neutralizar al agresor en minutos, y afirmó que si no hubiera sido contenido, probablemente habría habido más víctimas.
También anunció el fortalecimiento del patrullaje físico y de inteligencia, mayor presencia de la Guardia Nacional en zonas arqueológicas y revisión de accesos y protocolos de seguridad.
Harfuch también sostuvo que la seguridad para grandes eventos internacionales está garantizada, pese a lo ocurrido, mientras Sheinbaum cuestionó cómo fue posible el ingreso de un arma al sitio y señaló que el gobierno evalúa nuevos controles, incluidos mecanismos de revisión más estrictos.
El énfasis oficial quedó centrado en cinco elementos: problemas mentales, actuación solitaria, patrón copycat, indicios de planeación previa y una respuesta de seguridad que, según el gobierno, evitó una tragedia mayor, sin que las autoridades hayan presentado hasta ahora evidencia de una red criminal o coordinación con terceros.









