Redacción
Imagen: Vatican Media
- Ritual revierte cambios impulsados por Francisco, quien incluyó a laicos y no cristianos
- Pontífice destaca servicio y pide mayor apoyo a sacerdotes en crisis
Roma.- El papa León XIV encabezó el ritual del lavatorio de pies durante el Jueves Santo en la Archibasílica de San Juan de Letrán, donde lavó los pies a 12 sacerdotes, retomando la tradición de limitar la ceremonia al clero.
La decisión marca un cambio respecto a su predecesor, Francisco, quien desde 2013 incluyó a mujeres y personas de otras religiones en este acto simbólico.
Durante la ceremonia, León XIV realizó el rito tradicional —verter agua, secar los pies y besarlos— y lo definió como un gesto de humildad y servicio que refleja la esencia del mensaje cristiano.
En su homilía, subrayó que este acto corrige visiones distorsionadas de poder, al resaltar el amor, la entrega y el servicio como valores centrales.
El pontífice también reiteró su respaldo al clero, en contraste con las críticas de Francisco a la cultura clerical.
León XIV ha llamado a proteger a los sacerdotes y dedicó sus intenciones de oración a quienes enfrentan crisis por soledad, agotamiento o duda, exhortando a los fieles a acompañarlos sin juzgar y a reconocer su labor pastoral.









