Redacción
Gisele Hernández, de origen mexicano actualmente vive en Los Angeles, California, su vida la ha dedicado al cuidado de la belleza física y espiritual.
Se desempeña como nutrióloga, conferencista, filántropa y también madre de familia.
Sin embargo, desde hace quince años, le cambió la vida, porque recurrió a la cirugía estética, donde fue víctima de los biopolimeros.
“Me inyectaron en los glúteos con la finalidad de tenerlos más grandes y firmes. Ahora se han convertido en una pesadilla en mi vida”, dijo Hernández.
“La bomba de tiempo que estaba a punto de cobrarle la vida”, se desató cuando le inyectaron un antibiótico por cuestiones de salud, ahí se dio cuenta que el antibiótico y los biopolimeros le generaron daños en la piel, que se desencadenó en Sjogren’s Syndrome ( mal causado por Biopolimeros).
El padecimiento le generó buscar auxilio médico en México, donde encontró a especialista en la materia que le ayudaron a salvar su vida.
Hernández, sostiene que padeció altas temperaturas, pérdida de peso e insomnios.
“Me realicé una una resonancia y con los resultados en mano, me diagnosticaron el síndrome”, señaló la también nutrióloga.
Tras la casi fatídica experiencia por recurrir a la cirugía estética, Hernández ahora realizó la creación de la Fundación “Salvando Vidas” con la cual ayuda y reorienta a miles de mujeres que están padeciendo lo mismo y que otras más han perdido la vida por “la belleza falsa”.









